¡AUXILIO, MAMÁ DEPRIMIDA!

El nacimiento de un niño generalmente causa mucha alegría dentro de las familias y en especial para los padres, quienes por fin después de meses de espera conocen físicamente a su bebé. Pero ¿qué sucede cuando la madre de este recién nacido en lugar de desbordar alegría, se siente triste, cansada e irritable?

El Departamento de Neurociencias del Instituto Nacional de Perinatología, reporta que casi el 84% de las mujeres suelen experimentar melancolía post parto durante los primeros 12 días después de haber dado a luz y esto es considerado normal, el problema es cuando estos síntomas se prolongan por un largo periodo de tiempo y las madres se tornan incapaces de cuidar a su bebe.

Según, estudios recientes, alrededor del 10% de las madres primerizas desarrollan depresión post parto, aunque se cree que el porcentaje puede ser mayor, pero muchas de ellas no buscan ayuda. Las mujeres que atraviesan por el periodo pre y post natal suelen ser emocionalmente más vulnerables y propensas a sufrir depresión, ansiedad y estrés, debido a factores biológicos asociados con la producción de hormonas, la falta de horas de sueño y aspectos psicosociales, como la intromisión de la suegra y la madre. De tal manera, que hay quienes pueden presentar depresión meses antes de que nazca él bebé y de no ser atendidas adecuadamente, esto puede provocar efectos negativos en la salud prenatal, ya que los bebes de madres que tuvieron depresión durante el embarazo, tienen mayores probabilidades de nacer con bajo peso.

Por otro lado, si la madre desarrolla depresión post parto y no se detecta, puede llegar a haber efectos negativos en los bebes, ya que no reciben los cuidados adecuados y serán más propensos a sufrir accidentes. Las señales de alerta que pueden indicar que existe una depresión post parto son:

  • Sensación de tristeza profunda, vacío o desesperanza.
  • Sentimiento abrumador de inutilidad o culpa.
  • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
  • Poco o nulo interés por el bebé que le impide cuidarlo adecuadamente.
  • O, por el contrario, preocuparse excesivamente por el bebé.

Es muy importante que, si detectas algunos de estos síntomas, acudas a tu médico para que, en base a un diagnóstico certero, prescriba el mejor tratamiento para tu caso. La mayoría de las ocasiones esta depresión es tratada con una combinación de terapia y medicamentos, que sólo el especialista puede prescribir.

Te damos algunos consejos que podrás poner en práctica y que serán de gran utilidad para prevenir la depresión pre y post parto, así como para la recuperación si ya se sufre:

  • Trátate bien. intenta dormir y comer bien.
  • No te sientas culpable si en estos momentos no puedes cuidar a tu bebe como quisieras.
  • No te exijas demasiado. Toma las cosas con calma.
  • Pide ayuda. Tu esposo o familiares cercanos pueden ser los mejores aliados.
  • Comparte tus sentimientos. Trata de expresar tus temores sin pena, muchas mujeres han sentido lo mismo que tú.
  • Cuida tu aspecto físico, estar bien arreglada, verte bien por fuera, te ayudará a sentirte mejor por dentro.

Adaptarse a la maternidad toma tiempo, es importante que no te desesperes. Si las cosas con tu bebe no están saliendo como esperabas, la colaboración en pareja es fundamental para aprender juntos y salir adelante. De igual manera la ayuda de las abuelas y abuelos puede facilitar las cosas, siempre que respeten las decisiones de los padres, porque con colaboración en familia está la solución.

Fotografía: Angélica Valeria Sánchez, participante 8ª. Edición.